En estos días tuve una sensación que tristemente se asoció solita con las miles de escenas que he visto y relatos que he leído sobre la Segunda Guerra Mundial. La misma línea de personas caminando una tras o tras cargando resignados la humillación, en contraste con la verdad que tienen tatuada en la frente, y con la rabia más dura que alguien pueda imaginar
-
La historia es una sombra que persigue y que se mantiene a distancia. Ella poco a poco se acerca, se expande, arropa. No es difícil pensar en la recurrente repetición de vidas y de formatos que se cumplen sin dar nada nuevo, mucho menos bueno. Allí es cuando lamentamos la existencia de los libros inútiles que debieron ser destruidos, y de relatos que nunca debieron contarse.
-
Ahora, más que una vida, el tiempo designará acciones en cada persona para que puedan sobrevivir, y los espacios serán reducidos, y las condiciones establecidas. Ahora más que nunca, toca escribir.
Semana Santa…días de paz, días de descanso, pero… ¿qué sucede la semana anterior? ¡El infierno! Adelantar, adelantar, adelantar, hacer, hacer, hacer. En la oficina no se habla más que de unos sutiles días de descanso, luego de unos estresantes días de trabajo. De cualquier forma, tendremos el jueves, viernes y sábado disponibles, y para eso ya se han trazado unas propuestas en casa.
-
Escuchar los planes de viaje al fundo de mis suegros en Apure no me emocionan demasiado porque tengo la mente sumergida en la planificación de esta semana y los pocos días de la semana que viene. Sé que cambiar de ambiente radicalmente podría resultar bueno, y espero que sea así, porque sería muy feo remedar la escena de Babel en la que la norteamericana -fuera de su entorno urbano- le pregunta a su marido, algo así como “Por qué estamos aquí?”. Pero vale reconocer que hay entusiasmo en el aire porque unos amigos y alguna disposición a crear buen ánimo, seguramente harán la diferencia.
-
Ojalá venga con muchos cuentos, pero sobre todo con mucho tiempo para contarles ;)
Coleslaw: -Te voy a dar 5.000 Bs para que traigas pan, jamón y queso.
Numeral1: …con eso sólo puedo comprar pan, jamón o queso.
Coleslaw: – …tu pones el resto.
Numera1: Mmmm…
Me siento tan impaciente por tantas cosa que quiero hacer…
-
…Nunca he sido buena para esperar, pero estoy aprendiendo que tengo que tomarme las cosas con un poco de calma y reflexionarlas como siempre. Sucede que he querido superar todo velozmente para terminar en una etapa de la vida, siendo aún joven, en que pueda simplemente disfrutar, vivir, no sobrevivir.
-
…Siempre se le encuentra el gusto a las cosas, de hecho, en estos días pensé que hacía tiempo que no me gustaba tanto mi trabajo, y yo juraba que nunca diría eso.
-
Vale, me está matando de algún modo porque trabajo mucho, pero sé que si volviese a los meses de sedentarismo que llevaban mis dedos sobre el teclado, terminaría por amargarme la existencia. Trabajo en exceso, pero condenadamente divertido y luego, después de mucho rato, es que me doy cuenta que no he tenido tiempo para mi. Cuando al fin lo tengo digo:”¿qué hago con esto? no alcanza para nada”… y me pongo a leer.
-
Algo así, por eso a veces dejo que el trabajo devore mi vida y hago mi vida girando alrededor del trabajo.
-
Si, definitivamente, se termina siendo de esa forma. En estos días las chicas de la oficina decían:”mi novio me va a dejar”, y yo decía:”pues que se acostumbren a la vida de una periodista, o que definitivamente terminen dejándola”.
Abrazar y apapachar a P e l u s a cuando llego a la casa es el mejor desestresante del mundo. A veces nos quedamos dormidas y somos demasiado cómicas cuando nos da un ataque de cariñitos.
-
La llegada de esta cachorra ayudó a equilibrar los ánimos justo en una época en que la casa estaba ahogada en tensiones. Algunos cambios de colores en la sala, la introducción de plantas y Pelusa, resultaron un balance y una armonía agradable. En lugar de pensar continuamente en los problemas del día, nuestra atención se centró en la ternura y personalidad que desarrolló la motita blanca.
-
Contrario a lo que algunos piensan con respecto a mantener distancia con los perros, en casa mi niña tiene toda la libertad de explayarse con nosotros en cualquier lugar, y eso en definitiva no ha resultado un problema, todo lo contrario, ha contribuido a que tengamos un humor más amable porque ella parece estar de buenas todo el tiempo.
-
El cariño incondicional de mi plu-plu-plú, como le digo a veces, me levanta el ánimo la mayor parte del tiempo y, a decir verdad, luego de cinco años, sentiría morir si se fuera.
Aunque fui al concierto de Yordano y FrankQuintero, además me tomé todo el sábado porque no fui a la oficina y por si fuera poco, dormí bastante el domingo, ando un tanto dispersa. Trabajo como autómata y sólo pienso en llega a la casa a dormir tranquilamente. Podría decir que se trata de falta de vitaminas, pero parece ser poca motivación o simplemente estoy burn out.
-
Esta semana, al igual que las demás, la tengo repletas de trabajo y con una reunión en Caracas. Necesito unas vacaciones pequeñitas o unos cariñitos. :P
Entre copas y bajo su efecto, la idea no es hacer un papelón, simplemente pasar un buen rato. De mis borracheras clásicas no hay mucho que contar, quizás un par o tres -no recuerdo bien- que se dieron para pagar la novatada y terminaron siendo un penoso desastre. Ginebra, ron y vino, fueron los culpables, pero después de allí, no hubo más que interés en probar, conocer y controlar, sobre todo eso, caer en una risa tonta, pero hasta ahí.
-
De mis mejores carcajadas gafísimas recuerdo una con Barcardí. ¿La circunstancia? ¡agh, qué importa! todos terminamos riéndonos por cualquier cosa, más fino no podía ser. En otra similar, con tequila bandera, nos pusimos hacer remedos con acentos, a mi me salía excelente el argentino por tener buenos conocidos, siempre me he divertido a costa de ellos. ¿La última? Mmm… unas margaritas igualmente divertidas, a veces las conversas entre amigos se tornan más interesantes con buenos aperitivos. ¿Las peores y más desastrosas?, uuufff…no valen la pena los detalles.
-
Lo que nunca he podido hacer es caer en ese plan por despecho, para mi es pura diversión ;) …y si, me gusta el tequila.
Numeral1: Ven a desayunar…
Coleslaw: Ya comí.
Numeral1: ¿Qué comiste?
Coleslaw: Desayuno cubano…
Numeral1: ¿Cómo es eso?
Coleslaw: Nada…