Calendula

Capítulos de la vida cotidiana

Archive for septiembre, 2009

Temporada

  • Filed under: General
Sábado
sep 26,2009

Esta semana fue un pestañazo. El ánimo dormido no me dejó caer en cuenta la presencia de las horas y tiempo invertido. Estuve cual autómata configurada, descifrando cada asunto, cada pendiente y en actitud silente, mientras procesaba las cosas de la semana.

Quedé prendada de esa imagen de las copas y el vino, acompañando nuestra conversa sobre el acolchado en el suelo. Hacen falta esos momentos de descanso ligero, en que se dejan colar las sonrisas, las miradas sutiles, los roces suaves y los “te quiero”.

Extraño ese especial momento, cuando caminamos y conversamos en el parque, estábamos encantados. A pesar del sol caliente, la brisa era fresca y nosotros allí­, en medio de la nada, permanecimos absortos el uno del otro.

Fue sabroso sentir esa seguridad de los dos concentrados, intercambiando opiniones sin intenciones de cambiar al otro. Simplemente recibiendo, entendiendo y dando (que vivan los gerundios), para explayarnos, reír, molestar, pero al fin vivos y felices de estar juntos.

La curiosidad de los que no saben leer

  • Filed under: General
Sábado
sep 19,2009

Este título tiene un mes exacto aquí; buscaba dueño, buscaba motivo y al fin lo consiguió.

Si no sabes lo que haces, si no sabes lo que dices, no intentes descubrir donde no has leído y donde las palabras sólo tienen motivos distintos.

No hicimos un baúl de recuerdos, pero sí de secretos, por lo que ante cualquier circunstancia, salta la culpa y el evidente remordimiento.

Lee otra vez.

Gravitar

  • Filed under: General
Lunes
sep 14,2009

Conté los segundos, creo que llegué a tres. Luego sentí que mis huesos se desencajaban y que me elevaba mientras dejaba la piel. Duró muy poco, de pronto desperté y ante el desespero mudo y la poca lucidez, intentaba descifrar qué había pasado.

Comencé por reconocerme, por darme cuenta que estaba atrapada y que me costaba respirar; sentía la cabeza húmeda, caliente y pesada; algo corría por las mejillas y en definitiva, no podía hablar. De pronto llegó el ruido del ambiente, se sintonizaba mal, era una mezcla de brisa y vapores. Podía escuchar mi corazón agitado y la respiración intermitente.

Cuando te das cuenta que estás vivo, comienzas a mandar señales al cuerpo y a mirar intensamente para que se produzca una respuesta. En ese momento me pregunté: ¿Cómo hacen los personajes del cine cuando sufren un aparatoso accidente? ¿Cuál es su fórmula? ¿Dónde está Jason Bourne? Lo cierto es que no soy el doble, …la protagonista.

…Y al fin sentí que moví un pie, quizás pasó un minuto, tal vez una hora. A partir de allí comencé a reconocer que lo sucedido duele, así que cada músculo del cuerpo se reportó maltrecho, de bajo rendimiento. Y como todos se pusieron de acuerdo y nada más ha pasado, decido que llorar es natural por la incertidumbre, por los malestares, por el mal rato; aja, el mal rato ¿Qué coño pasó?

Estuvimos en el lugar y tiempo en el que debíamos ser estremecidos hasta los huesos y aunque es evidente que deben haber otros heridos, hasta ahora sólo yo me señalo consciente del evento.

¿De quién fue la culpa? Esto es difícil decir ¿La irresponsable carrocería corroída del ’78 que se atravesó? ¿La gandola con bobinas que venía a toda velocidad en sentido contrario? Todos fuimos testigos.

En este momento no importa si las bobinas cayeron y rodaron, tampoco la imprudencia, el cambio de luces que no se vió, el grito de emergencia antes del desastre… ¿Ahora cómo salgo de esta si ni siquiera puedo gritar y no hay nadie cerca? Paciencia y calma.

Después de un largo reposo y despertar cada adolorido centímetro de mi cuerpo, me liberé de la protección, de los vidrios rotos y evalué el espacio exterior a mi coraza temporal. No había más que unos largartos y el endemoniado calor seco.

¿Quién sigue?