Hace unas semanas me topé con “Tropico de Capricornio” de Henry Miller, no sabía (o si lo sabía no lo recordaba) que estaba en la biblioteca. Mi impresión fue de curiosidad más que de admiración porque no conocía nada sobre su trabajo. Lo cierto es que estoy leyéndolo a cuenta gotas.
No es exactamente lo que llamaría una novela, pero va entretenido, mientras me imagino la historia.
Y como subrayo, identifico, marco, señalo fragmentos y frases que leo de distintos libros, se me antoja hacer lo mismo con este por acá, porque me da dolor siquiera hacer una línea de grafito en este libro, edición de 1978. Me gusta recordar lo que leo y pensar en la lectura pendiente.
Apuntaré como Miller I:
“Eso de tomar las cosas en serio… recuerdo que no me apareció hasta la época en que me enamoré por primera vez. Y ni siquiera entonces me las tomaba demasiado en serio. Si lo hubiera hecho verdaderamente, no estaría aquí ahora escribiendo sobre eso: habría muerto de pena, o me habría ahorcado. Fue una mala experiencia porque me enseñó a vivir una mentira. Me enseñó a sonreír cuando no lo deseaba, a trabajar cuando no creía en el trabajo, a vivir cuando carecía de razón para seguir viviendo. Incluso cuando la hube olvidado, conservé la costumbre de hacer aquello en lo que no creía”.
Algo va quedando…
Leave a reply